La primera fotografía de ADN (REAL)
30/11/2012 – El descubrimiento proviene de un equipo de científicos de la Universidad de Génova
La ciencia de las últimas décadas nos ha enseñado que el ADN, los componentes básicos de la vida, es una estructura de doble hélice muy larga, donde las cuatro bases nitrogenadas se unen formando la base de cualquier organismo vivo. Los libros de ciencia, entonces, siempre han representado esta hélice como una explosión de colores: rojo, amarillo, azul y verde. Un arco iris retorcido que lleva dentro de sí el código genético de cada ser. Pero... ¿Y si no fuera así? Por supuesto, somos conscientes de que la representación multicolor del ADN es una licencia artística para explicar mejor el concepto pero, al fin y al cabo, ningún profano ha visto nunca de qué está hecho el ADN "de verdad".
Así nos lo muestra The Atlantic, que ha publicado dos imágenes resultantes de una nueva técnica de fotografía de ADN desarrollada por el equipo de Enzo Di Fabrizio, director del Departamento de Nanoestructuras de la Universidad de Génova. Hasta ahora, todas las imágenes capturadas de ADN se representaban, pero hoy en día, podemos ver realmente el ácido desoxirribonucleico tal como se hace. Por supuesto, no hay colores de libros de biología y la doble hélice no es visible pero, en cierto modo, es una foto mucho más realista que las imágenes vistas hasta ahora: no es el resultado de un procesamiento gráfico, es una foto tomada por un microscopio.
Las imágenes se han publicado en la revista científica Nanoletters acompañadas de una explicación del método utilizado para obtenerlas: se trata de una tecnología experimental basada en la extracción de una hebra de ADN que se coloca en una solución deshidratante. A continuación, el ADN deshidratado se coloca en una sustancia repelente al agua que permitió a los científicos cavar pequeños agujeros en la hebra, desde los que podían "espiar" la verdadera cara del ADN. Y sí, tiene forma de doble hélice.
Esta nueva técnica, señaló New Scientist, ayudará a los investigadores a comprender mejor cómo las proteínas, el ARN y otras biomoléculas interactúan con el ADN. Pero incluso para los no expertos, este nuevo descubrimiento italiano tiene un cierto encanto: es un paso más hacia la comprensión del origen de la vida.